San Cipriano

En el mundo del catolicismo, existen aproximadamente siete mil santos reconocidos, entre estos se encuentra San Cipriano, que es un santo con una historia realmente peculiar, conocido de pasar de ser hechicero a ser un obispo y fiel seguidor del cristianismo.

En la actualidad, es posible encontrar oraciones y hechizos de este santo, ya que  este en su momento manipuló desde magia negra, por estar involucrado con el ocultismo y los demonios y con la magia blanca, esta después de regenerarse al adentrarse al mundo del cristianismo.

¿Quién fue San Cipriano?

            San Cipriano fue un reconocido hechicero desde el inicio de su existencia, todo esto motivado a la crianza que le dieron sus padres, quienes eran creyentes de entidades paganas, este santo es conocido por conocer directamente al mismísimo demonio, debido a sus facultades de hechicería.

Este santo, pasó gran parte de su vida recorriendo distintas ciudades solventando situaciones con sus conjuros y elementos de hechicería, a su vez, San Cipriano era reconocido por su gran conocimiento en las energías astrales, planetarias y las facultades medicinales.

Desde un inicio San Cipriano fue un hombre de conocimiento, más allá de todas sus facultades de hechicería, este se enfocó en fortalecer su sabiduría, siendo este el creador del libro de San Cipriano, donde este plasma en sus páginas, desde rituales y hechizos hasta propiedades energéticas de los minerales y hierbas.

La historia de San Cipriano

Para empezar, San Cipriano nació en el siglo III, donde sus padres lo orientaron y entrenaron a todo lo que era el ocultismo, aunque no está 100% comprobado, se dice que este hombre llegó a realizar sacrificios humanos, con la finalidad de deshacer cualquier tipo de maleficio o maldición.

Este hombre nunca tuvo la menor intención de cambiar sus creencias, hasta que en uno de sus recorridos se topa con Justina. Esta mujer tiene una gran importancia en lo que es la transición religiosa de San Cipriano.

En un principio, su encuentro con esta curiosa y hermosa mujer, que habitaba en Antioquia, hija de cledonia y hedeos fue motivado a una petición hecha por Aglaide, un joven que estaba totalmente fascinado por la presencia de Justina, quien no hacía caso alguno a sus coqueteo o peticiones.

Aglaide le pidió a Cipriano el brujo, que efectuara un hechizo donde esta se doblegara por completo a su amor. Siendo Cipriano realmente reconocido por este tipo de hechizos, se puso manos a la obra. A pesar de esto, Cipriano no tuvo éxito alguno ante esta mujer, realizó hechizo tras hechizo, invocando distintas deidades demoniacas con las que había trabajado anteriormente.

Debido a esto, San Cipriano intrigado, mantiene una conversación con el mismo lucifer, donde le pregunta el motivo por el cual Justina no caía doblegada ante sus trabajos de hechicería, siendo el mismo demonio quien le dice que esta estaba protegida por un poder aún más grande que el de él mismo.

Asombrado, San Cipriano despierta gran curiosidad de ese poder que es más grande que el del mismo lucifer, este le pregunta a qué tipo de poder se refiere. El demonio con gran descontento le responde que Justina se encontraba resguardada bajo los brazos de la Virgen y protegida por la dicha del mismo Jesús.

¡Justina es cristiana¡ le expresó el demonio. Después de esto Cipriano se mantuvo en constante contacto con Justina, convirtiéndose en discípulo de Cristo, de manera de aprender mucho más sobre el cristianismo, en este momento Cipriano el brujo, entra en un periodo de transición y arrepentimiento por todos los errores cometidos.

Cuando San Cipriano se convierte en discípulo de Cristo, que es bautizado y purificado, este es víctima de la persecución de Decio, donde este deseaba que dejarán de venerar a cristo y a cualquier otro ser religioso para que lo veneraran a él.

Cipriano y Justina al igual que muchos otros, se negaron a esta petición, al negarse, estos fueron sometidos a múltiples torturas. Distintos documentos especifican que tanto Cipriano como Justina quienes poseían gran reconocimiento divino por el mismo Cristo, no murieron al estar expuestos a la hoguera.

Tomando en cuenta, que la hoguera era uno de los procedimientos más espantosos de torturas de la época, donde las personas eran expuestas a altas temperaturas hasta la muerte, tal cual hervido.

Decio al visualizar que estos no morían, los llevó hasta la decapitación, desde este momento, tanto Cipriano como Justina forman parte del gran elenco santo de los Santos reconocidos y encomendados por dios.

Biografía de San Cipriano

Nace en África, donde fue sometido a la educación del ocultismo en el siglo III. Divago varios años por ciudades solventando los reproches y exigencias soberbias de distintas personas de alta jerarquía, todo esto con métodos demoniacos.

Este llegó a ser reconocido por el demonio como un Mambre, donde tenía el poder de controlar a gran cantidad de demonios. Después de esto, su encuentro con Justina una hermosa mujer Cristiana le demostró que no había nada más grande que el poder de Cristo.

San Cipriano, tras esta manifestación de poder y fe se convierte en cristiano, siguiendo las enseñanzas del mismo presbítero Cecilio. Purificó sus pecados despojándose de todos sus bienes para otorgárselos a todas las personas necesitadas y pobres.

Con el pasar de los años, San Cipriano se convierte en un presbítero y al poco tiempo a este lo nombraron como un obispo representante del Cartago.

Este muere en la persecución de Decio en el año 307, después de múltiples torturas con el amor de su vida Justina, este es decapitado junto a su amada, elevándose junto al Dios padre todo poderoso y formando parte de los siete mil Santos Católicos reconocidos por la religión.

El libro de san Cipriano

El libro de San Cipriano o grimorio de San Cipriano, este libro habla de un Cipriano diferente al Cipriano de Antioquia el cristiano, sin embargo se mantiene cierta relación ya que ambos mantenían es singularidad de un poder e hechicería y embrujos.

Este libro contiene gran variedad de hechizos y embrujas que se realizan con la ayuda de San Cipriano. Colocando desde los implementos necesarios para las ceremonias, hasta el procedimiento exacto, dicho libro originalmente se encuentra escrito en hebreo.

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