Milagros de san Cayetano

El 8 de octubre de 1629 por el papa Urbano VIII ordenó su beatificación el 8 de octubre del año 1629 por  y luego el papa Clemente X aprobó su canonización  el 12 de abril de 1671. San Cayetano  murió en Nápoles en 1547. La vida y los Milagros de San Cayetano fueron reconocidos por una gran devoción hacia dios y al servicio de los demás, apartado de la riqueza y lo material.

San Cayetano era proveniente  de los condes de Thiene.  Nació en Vicenza el 1 de octubre de 1480.Fue fue el hijo menor del conde Gásparo di Thiene y de la condesa María Da Porto. Fue nombrado Cayetano en honor a su fallecido tío. Pueblo costero, a 70 km al sudeste de Roma.

Milagros más conocidos de San Cayetano

A San Cayetano se le tribuye una gran cantidad de milagros

Milagros de San Cayetano en hospital de Venecia: San Cayetano realizo una visita a un hospital en la ciudad de Venecia, en dicho lugar se encontraba una joven enferma de un pierna que se preparaba para ser amputada de la misma, ese día en su visita, retiro el vendaje que rodeaba la pierna herida y le dio un beso en la parte afectada para luego realizarle la señal de la cruz.

Los médicos al otro día se encontraron con la sorpresa de ver que su pierna estaba completamente sanada.

Milagro de San Cayetano a campesino: Un campesino que se veía afectado por una fuerte sequía que se presentó en la época de siembra, le dejo a los pies de su imagen unas espigas de trigo para que intercediera ante dios y los ayudara a tener agua para sus siembras, a los días siguiente empezó a llover tanto que la población se inundó.

Milagros de San Cayetano de la peste: En 1656 una gran plaga azoto a Nápoles, y una peste empezó a enfermar a miles de personas, cada día llegaban al hospital una gran cantidad de enfermos de los cuales morían unos 600 o 700 al día, en vista de que la peste era incontrolable decidieron poner todo en manos de la intersección del beato Cayetano, pues todavía no había sido posible su canonización, ante Dios.

Con el pasar de los días y acercarse la fiesta de San Cayetano, la peste se fue reduciendo y la cantidad de muertos era menor, hasta llegar al el día de su celebración en el cual ningún hospital reporto un fallecido.

40 años después de estos hechos  cuando ocurría la crisis de 1930 un sacerdote realizo una llamada telefónica para decirles a sus feligreses que rezara y pidiera a San Cayetano santo de la providencia, esto permitió que la devoción por su figura creciera cada día más.

La verdad es que los testimonios de feligreses a lo largo del mundo son muchos algunos de sus milagros han sido aceptados y aprobados por la iglesia y otros no, pero la verdad es que sería casi imposible poder enumerarlos, seguramente existan muchos otros caso de los cuales no se conozcan testimonios.

Oraciones para recibir los milagros de san Cayetano

I

Glorioso San Cayetano, tú que eres aclamado por todas las personas y eres  padre de  la providencia ya que con tus grandes milagros ayudas en sus necesidades a todos los que te lo piden: vengo hoy a tu altar, haciendo suplicas para que lleves ante nuestro señor Dios todos los favores que estoy depositando con mucha confianza en tus manos.

                                                  (Pides el favor que deseas)                                 

Haz que esto que te estoy pidiendo, también me ayuden en la búsqueda de la justicia y del reino de nuestro Dios, sabiendo que nuestro señor (que cubre de belleza las flores del campo y nutre con largueza en el cielos a todas las aves) por añadidura me concederá otras cosas. Amén.

II

Padre misericordioso y Dios de la consolación, con amor incansable nos persigues y la sobra de la muerte disipar, con el amanecer brillante de la vida. Concede a esta familia coraje en su tristeza y en su perdida.

Sé su fortaleza y su refugio, oh Señor, de tu amor continuo tranquilízalo y de las profundidades tranquilízalo, de la pena en la paz y de tu presencia la luz. Nuestro Señor Jesucristo,  Tu Hijo, ha acabado con nuestra muerte gracias a su muerte, y levantándose, nuestra vida reparó, tu Espíritu Santo, consolador nuestro, conversa en nuestro nombre en gemidos muy profundos para las palabras. Come junto a tus personas, recuérdale que tu paciencia es eterna y otórgales tu fortaleza y tu consuelo. Todos Amén.

III

San Cayetano, acudo a tu presencia, deseando agradecerte, tengo muchas cosas para agradecerte, cosas que se ven y otras que no, que han estado en mi vida gracias a ti, San Cayetano, sobre todo quiero agradecer por  mi relación contigo.

Sabes que cuando he actuado de manera desagradecida, han tenido malos pensamientos hacia tu persona y los otros seres humanos. Tú sabes cuantas veces he tenido quejas de diferentes circunstancias de la vida diaria, sobre lo que sufrimos, y vivimos las diferentes pruebas que a veces pareciera que nunca fueran a terminar. Y  dado mis miembros a actos impíos.

Sin embargo, San Cayetano sé que siempre estarás a mi lado, inclusos cuando tenga la ilusión de estar por siempre en un desierto, alejado cada vez mas de ti, San Cayetano, siempre estas como guía de mi camino hacia tus brazos llenos de amor.

Te doy gracias San Cyetano por todo lo que me encuentro en mi camino. Te doy gracias porque me permites tomar decisiones y por qué gracias a estas decisiones he tenido muchas lecciones de vida.

Te doy gracias, San Cayetano, ya no tengo que vivir en condena, y en realidad me has hecho libre, yo soy un nuevo ser y no necesito vivir bajo la ley. Gracias San Cayetano que me has dado indescriptiblemente una alegría.

Gracias por darme el tiempo para ser más maduro, Señor, no encuentro todas las palabras para darte gracias. Tu obra siempre está en mi persona, convirtiéndome, cambiando mi mente. Para ti San Cayetano pertenece gracias eterno. En el nombre de Jesús, Amén.

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