Oración a San Juan Diego

Las oraciones se han convertido en un lenguaje universal para todos aquellos que tienen la fe en algún santo o alguna santa. Es por ello que cada día más tendemos a recurrir a ellas para poder solventar nuestros problemas y abrirnos las puertas que parecen cerradas.

Hay todo tipo de oraciones, desde oraciones de protección hasta oraciones para derrumbar a una persona. Pero nos gusta creer que no existe el bien ni el mal, sino el cómo uses tus palabras. Sigue leyendo este artículo para obtener una oracion a San Diego que pueda solventar tu situación.

Principal oración a San Diego de Alcalá

Como en casi todos los casos las oraciones principales son las que generalmente todo el mundo conoce. Son esas en las que no tienen ningún otro fin específico que honrar y venerar al santo al que se le ha sido ofrecida esa oración. En este caso, la oración a San Diego es la siguiente:

San Diego de Alcalá, tu que eres heraldo ferveroso de todos los
evangelios, tú que procuraste defender a todos los débiles de los
poderosos que abusaban de su poder, alimentaste a todo aquel hambriento, te ocupaste de sanar a todos y cada uno de
los enfermos que a ti llegaban, y en tu lecho de muerte con sincera
y pura devoción al presionar un crucifijo sobre
tu corazón exclamaste:

Siempre honraré al dulce leño,
como al dulce fierro,
y al dulce el fruto este que nos dio,

por tu grandiosa intercesión, consigue para cada uno de nosotros,
humilde fraile, la fuerza suficiente para proteger a los oprimidos,
como también el amor a todos los pobres, y la compasión por los
que se encuentran afligidos y al final de la vida, una buena y tranquila muerte llena de paz.

Amén.

Es importante entonces saber…

            Toda oración son sólo palabras vacías si estas no se rezan con fe y respeto, por lo que lo más importante al realizarle una oración a San Diego es tener fe en nuestras palabras y el respeto suficiente en el santo para tomar en serio cada acción que se le pide y se le promete. Como saber reconocer cuando nos escucha.

Esta oración puedes realizarla durante noches consecutivas, no importa cuántas, lo que realmente importa es que el número total de las veces que la hayas rezado de en un número impar. Mientras más tomes el tiempo y el compromiso de rezarle, mayor será la atención que ganes ante él.

Si deseas acompañar esta oración a San Diego con alguna luz entonces procura que esta sea de color verde, y enciéndela frente a la figura del mismísimo San Diego a su nombre, para que así los otros seres de luz no estén confundidos y quieran robársela.

 

Oración a San Diego para momentos difíciles

Todos en nuestra vida hemos atravesado uno que otro momento difícil, de esos en los que sólo queremos acostarnos en nuestra cama y rezar para que nuestro Dios nos lleve a su lado y nos aleje de nuestro dolor y dificultades. Pero no tiene que ser de esta manera.

En vez de ocupar tu tiempo en rezarle, o pedirle, a nuestro grandísimo Dios que te lleve a un lugar mejor puedes tener la fe necesaria en San Diego para realizar una oración que te ayude a atravesar estos malos tiempos. Si deseas hacerlo, la oración a San Diego para momentos difíciles es la siguiente:

Venerado y respetado por muchos, y entre ellos me incluyo.
Las noches parecen más oscuras desde que no puedo dormir.
Los días parecen más largos desde que no hayo momento de relajación y descanso.
Mi vida parece más triste y vacía desde que me enfrento a esta fuerza desconocida,
fuerza que no me permite ver más allá y sólo se ha ocupado en robar toda mi energía.
Alimentándose así de todas mis vibraciones positivas,
quitando una a una todas las luces que antes alumbraban mi camino
y me ayudaban a llegar a mis metas con total claridad.

Confío en ti, San Diego, porque sé que has alimentado al que muere de hambre.
Confío en ti, San Diego, porque sé que has amado de igual manera al pobre.
Confío en ti, San Diego, porque sé que no hace falta que yo hable para esta noche me entiendas.

En este santo momento y en este santo lugar yo (decir tu nombre)
te pido a que me ayudes a atravesar esta difícil situación que me ha quitado el sueño.
Te imploro que me ayudes a atravesar esta difícil situación que me ha quitado el apetito.
Te ruego que me ayudes a atravesar esta difícil situación que me ha quitado las ganas de vivir.

Usa tu grandiosa luz para ayudarme a continuar.
Usa tu grandiosa luz para darle claridad a todos y cada uno de mis pensamientos.
Oh, San Diego, sólo así podré encontrar las respuestas a este acertijo
en el que hoy me veo obligado a sobrevivir. Pues rendirme no es opción alguna.

Sé que en este santo momento y este santo lugar has logrado oírme.
Sé que en este santo momento y santo lugar estás intercediendo por mí ante mi padre.
Sé que a partir de este momento y este santo lugar todo comenzará a marchar bien.
Lo declaro en tu nombre, San Diego. Amén.

Haz lo siguiente

            Para que esta oración se impulse y gane fuerza puedes intentar repetirla durante una semana (7 días) todas las noches antes de irte a dormir. Algo como una novena pero sólo de 7 noches. Si has interrumpido la secuencia entonces lo mejor es comenzar de cero. ¡No es necesario esperar hasta el lunes para hacerlo!

Puedes acompañar esta oración con una luz de color amarillo, para que se te abran los caminos y lleguen a ti los triunfos que se habían encontrado estancados. Esta oración a San Diego realmente da resultados, y si le colocas una luz entonces lo estarás llamando con mayor fuerza a tu hogar y a tu vida.

Recuerda rezar con fe y respeto, si no serán sólo palabras vacías.

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