San Juan de Ávila

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Amado como el llamado Apóstol de Andalucía, Juan de Ávila fue un místico reformador español y brillante predicador. Nació cerca de Toledo, España, en el seno de una familia judía y estudió leyes en Salamanca (1514-1515) antes de sentirse atraído por la vida religiosa. Durante tres años, se adhirió a una vida de oración y austeridad antes de estudiar teología en Alcalá con el gran dominico español Domingo Soto (1494-1560). Ordenado en 1525, inicialmente se preparó para el trabajo misionero en México, pero en 1528 el arzobispo Hernando de Contreras de Sevilla le pidió que se quedara en España para reavivar la fe en Andalucía. Predicando desde 1529, pronto atrajo a grandes multitudes con sus sermones y fue investigado por la Inquisición española por cargos de enseñanza herética de excesivo rigorismo, denuncias de riqueza y exageraciones. Absuelto y aclamado en 1535,

Después de nueve años, volvió a Sevilla y luego predicó en Córdoba, Granada y numerosas localidades de todo el reino. Reconocido por sus sermones, fue un ferviente defensor de la reforma clerical, especialmente en lo que respecta al celibato, e influyó directamente en futuros santos como Francisco de Borgia, Luis de Granada, Juan de Dios y Teresa de Ávila. Asociado de los jesuitas, hizo mucho por fomentar el crecimiento de la orden en España, muriendo antes de poder cumplir su esperanza de convertirse en miembro. Entre sus escritos se encuentran Audi Filia (c. 1530), un tratado sobre la perfección cristiana dirigido a una joven monja, doña Sancha Carillo, y cartas espirituales.

Beatificado por el Papa León XIII en 1894, fue canonizado el 31 de mayo de 1970 por el Papa Pablo VI. También fue declarado patrono del clero diocesano español en 1946 por el Papa Pío XII y durante mucho tiempo ha sido considerado un modelo a seguir para los sacerdotes. El Papa Pablo VI dijo de él: “Juan no dudó. Era consciente de su vocación. Tenía fe en su elección sacerdotal”.

El 20 de agosto de 2011, el Papa Benedicto XVI anunció durante un viaje a España que declararía a San Juan Doctor de la Iglesia. Dijo: “Con gran alegría, aquí en esta Iglesia Catedral de Santa María La Real de la Almudena… en breve declararé a San Juan de Ávila Doctor de la Iglesia universal. Al hacer este anuncio aquí, espero que la palabra y el ejemplo de este destacado pastor ilumine a todos los sacerdotes ya todos los que esperan el día de su ordenación sacerdotal. Invito a todos a mirar a San Juan de Ávila, y encomiendo a su intercesión a los obispos de España y del mundo entero, así como a todos los sacerdotes y seminaristas”.